Caballo y bla bla bla

 

Reflexiones: ¿Qué tendrán los caballos que activan el sistema bla bla bla de la gente? Bueno, será sólo de aquella gente que por lo que sea lo necesita. Otro vistazo a las redes sociales, por Dios, mira que lo he intentado un montón de veces, pero tantos consejos de los pseudoespecialistas sobre los cuidados esenciales que debes proporcionar a tu compañero equino, de lo mejor que le puedes ofrecer de alimento, ¿cómo, que le das qué? – ni se te ocurra-, hasta de cómo ponerles una inyección, ¡explicado por alguien que acaba de aprender cómo poner una inyección! Me abruma la osadía. Otro día lo sigo intentando redes sociales.

Pero a lo que voy, ¿qué tendrán los caballos que otorgan tanta confianza en uno mismo y autoestima superlativa? Ese seguirá siendo su misterio mientras continuamos atrapados en su hechizo mágico, unos en calidad de asistentes de su salud, otros como compañeros de deporte y otros más como acompañantes de vida.

Mientras, otros de voz más acallada, piden humildad por favor, un poquito de humildad por favor. Aprender a usar la energía que nos transmiten para crear un mundo mejor, para ellos y así, poco a poco, casi sin darnos cuenta, también para todos. Sin clases magistrales en los grupos sociales, en los que la gente entra y sale al poco tiempo, maltrecha al ser pisoteada por el ego de otros participantes. Humildad, y cuando hablemos de ellos, aún más, porque ellos son los grandes maestros de la humildad y de la sabiduría.

Para enseñar, tenemos que aprender primero, y el aprendizaje tiene que recorrer un largo camino, el que tardamos TIEMPO en adquirir conocimientos y el que tardamos TIEMPO en adquirir la experiencia. Y eso requiere tiempo, tiempo y tiempo. Ahora, si sólo se trata de divertidas sesiones de la vídeoteca, que podremos ver como entretenimiento, o incluso para conciliar el sueño, bueno, no creo que el fin justifique los medios, pero lo encasillaremos dentro de la categoría de “variopinto sobre caballos”, pero no consideres que ver tal contenido te garantiza el título de experto en…Por cierto, asistir al “clinic” en cuestión, tampoco.

Y la osadía continúa en el trato del día a día con el caballo. Aprender manejo es aprender caballo. Y lo que crees, no es la verdad absoluta, tampoco la mía, me lo recuerdo cada día. La forma en que das cuerda, a lo mejor hay otra forma de hacerlo, tan buena, tan válida y tan a favor del caballo como la tuya, pero a lo mejor…es mejor incluso. O puede ser que no sea tan bueno ni tan necesario dar cuerda. Del filete al bitless, y del bitless al hackmore y de ahí de vuelta al filete, mientras el caballo te mira con ojos de paciencia infinita. ¿Ya has terminado de probar conmigo? – te dice-. Sólo te pido, que mientras haces tus pruebas de ensayo y error, no grites a los vientos que es la verdad absoluta mientras pones la mano en el fuego por tu sentencia.

Te reto a que pongas en entredicho todo lo que crees que sabes, y que comiences desde cero. Mente de principiante, como dice mi maestra, cada día mente de principiante. Y… ¿si lo que haces no es lo mejor para tu caballo? ¿y si hay otra forma de enseñarle y de entrenar?, y ahora ¿qué hacemos?, abre la mente para aprender de todo y de todos, pero por favor, no te conviertas en profesor especialista antes de tiempo.

 

Conocerás al sabio por el arte de mantenerse callado y de admitir que le queda tanto que aprender que sólo puede compartir lo que sabe para que lo pruebes, y decidas si te es útil o no, cógelo para ti si te sirve, si no, continúa tu búsqueda particular.

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