Akran, sin hacer ruido

Llegó, sin llamar la atención, pasó allí más de un año, sin llamar la atención, y se fue, colmado de cariño y de nuevas esperanzas.

Muchos caballos son vendidos en lotes, o intercambiados unos por otros, como el que se intercambia cromos. Nunca lo entenderé.

Akran llegó, asustado, desconcertado, escondido detrás de sus hermanas de viaje, sin querer llamar la atención, intentando pasar desapercibido, evitando cualquier contacto con los humanos, ni visual ni físico. Sólo una mirada dirigida hacia él era suficiente para que se congelara como una estatua intentando desvanecerse y hacerse invisible. Se fundía acompasadamente junto a los otros caballos, sobre todo junto a sus dos hermanas.

No tenía aún dos años. ¿Cumpliría las expectativas que se habían puesto sobre él? Eso se vería con el paso del tiempo. Si sirves, te quedas, Si no sirves, te vas, ¿dónde? -no se sabe- donde puedas acabar llevado por tu suerte y por el compromiso de alguien que esté dispuesto a cambiar tu vida.

Pasaron unos meses más o menos tranquilos. La vida junto a sus hermanas y a los otros caballos fluía en una rutina que le daba seguridad y confianza. Así él iba creciendo, pero siempre desconfiando de las personas, tenía mucho miedo.

Seguía sin castrar y se estaba haciendo mayor, por lo que fue trasladado a otra parte de la finca en la que estaban los machos adultos. Ahí llegó …depende de cómo se mire, su desdicha, o más bien el inicio de su pasaporte a Francia después de pasar unos meses muy duros.

llegaron unos meses muy duros

Pasó mucho tiempo encerrado en una cuadra, en pleno crecimiento, sin moverse, sin contacto con otros caballos. Los observaba asomándose por encima del muro de su cuadra y los veía fuera en los prados. Demasiado tiempo sólo y encerrado 🙁

Cuando le llevaron al prado de los machos adultos, Akran saltó en varias ocasiones la valla que le separaba del grupo de yeguas, entre las que se encontraban sus hermanas. Quería volver a la manada que conocía, y en la que se encontraba seguro. Para evitar que saltara, se le llevó a una cuadra, en la que se quedó mucho mucho tiempo,

Muy poco cambió su caracter para estar tanto tiempo en esa situación. Continuaba teniendo mucho miedo a las personas. Y cuando alguien entraba en su cuadra, se protegía poniéndose cara a la pared y sus posteriores hacia la persona que entrara, lo que se puede tomar como una actitud agresiva y de mal caracter.

Tanto tiempo encerrado y sin moverse hizo que sus extremidades no se desarrollaran fuertes y musculadas. Comenzaron a desviarse. Su cuerpo estaba atrofiado, sin masa muscular, delgado, sucio, sin ningún estímulo ni interés. Sus cascos estaban llenos de suciedad, largos y quebradizos.

Los caballos son curiosos por naturaleza, pero un potro lo es aún mucho más. Tienen que relacionarse para aprender, jugar, investigar y hacer amigos. 

Con autorización del propietario, comencé a buscar alguna persona que quisiera adoptar a Akran. Buscar una familia para un caballo es una tarea difícil. Tienes que poner anuncios, preguntar a todos tus conocidos, seguir preguntando y preguntando, hasta que, con suerte, aparece una persona que quiera comprometerse, quiera cuidar de él, quiera quererle y divertirse juntos. Pasaba el tiempo y no encontraba a nadie que quisiera a Akran. Había que comprarlo, era un potro, sin domar, sin castrar, con ese caracter huidizo de las personas. Complicado.

 

Me puse en contacto con mi amiga Laurence, que había rescatado hacía tiempo a Ítaca, y tiene una Asociación para dar esa segunda (o tercera) oportunidad a tantos caballos que no son queridos, son abandonados o llevados al matadero. Su Asociación se llama Second Chance. ¡Laurence encontró una persona en Francia que quería a Akran! Era una persona comprometida con el bienestar animal, que quería a este potrito tal y como estaba, tal y como era, porque no esperaba sacar ningún beneficio económico de él, sólo cuidarle, darle cariño, disfrutar con él y enseñarle que las personas también pueden ser buenas.

 Una vez se había decidido que Akran tenía una familia en Francia, tuvimos que hacer mucho papeleo y todo tardaba mucho tiempo. En ese tiempo, comencé a interactuar con él dentro de su cuadra. Utilicé la educación con clicker, y el cambio fue asombroso. Sus ojos empezaron a mirar con brillo, su actitud cambió completamente, dejó que le pusiera la cabezada de cuadra, incluso que comenzara a tocarle la cara y todo el cuerpo. Eran pocos minutos los que trabajaba con él al día, pero yo sentía que los estaba esperando con alegría. Cuando terminaba el poco tiempo que estaba con él y veía que la sesión había terminado, se ponía ansioso, nervioso y enfadado. Es lo que mi maestra de clicker llama momentos de “Helen Keller”. Cuando un animal siente que puede comunicarse con alguien, que es escuchado y atendido, que interactúa, después de tanto tiempo de incomprensión y soledad, no quiere que termine la sesión y siente ansiedad.

Minitarget + Contacto

Cambiando vidas con clicker

Después de mucho papeleo Akran se fue a su nuevo hogar

Costó mucho tiempo conseguir que Akran tuviera sus papeles en regla, y recaudar el dinero que necesitábamos para que hiciera su viaje a Francia. 

Nosotras solas no podíamos hacer frente a todo el dinero que costaba trasladar a Akran a Francia, por lo que hicimos una campaña en las redes sociales pidiendo colaboración económica para su traslado. Desde aquí, vuelvo a agradecer a todas las personas que colaboraron con su viaje, porque entre todos pudimos cambiar la vida de este chico.

Bienvenido a Francia

Y llegó a Francia

Fue un viaje muy largo que duró toda la noche. Akran embarcó en el camión sin ningún problema, como si lo hiciera a diario. A la mañana siguiente su nueva dueña lo estaba esperando entusiasmada por su encuentro. Akran no dejó de saltar, oler, galopar y moverse en mucho tiempo. Después de tanto tiempo encerrado, volvía a estar libre, entre caballos y muchas personas que querían darle todo el cariño que merecía. Gracias a todos. ¡Y en especial a ti, Akran!

Cambiando vidas ¡hasta siempre Akran!

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